León Valencia: el 70 % de los candidatos cuestionados tendría curul
El director de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), León Valencia, encendió las alarmas sobre la próxima conformación del Legislativo: de los 195 aspirantes al Congreso señalados en los informes de su organización, cerca del 70 % tendría posibilidades reales de ser elegido.
La advertencia no es menor. Según el analista, el problema ya no se expresa de la misma manera que hace dos décadas, pero sigue afectando la calidad de la representación política.
Un riesgo que cambió de forma
Valencia recuerda que en los años de la parapolítica el principal temor era la alianza directa entre congresistas y estructuras paramilitares. Hoy, explica, el fenómeno es distinto: la amenaza ya no es tan visible ni tan explícita.
El foco se ha desplazado hacia:
- Procesos y cuestionamientos por corrupción administrativa.
- Concentración de poder en clanes familiares.
- Maquinarias regionales con antecedentes problemáticos.
- Continuidad de estructuras políticas heredadas.
En su análisis, no se trata de que el riesgo haya desaparecido, sino de que evolucionó hacia esquemas más institucionalizados.
El debate por los “herederos”
Uno de los puntos más controversiales ha sido la clasificación de algunos aspirantes como herederos de estructuras cuestionadas. Valencia plantea una diferencia entre quienes construyen carrera propia y quienes reciben aparatos políticos consolidados con prácticas irregulares.
El dilema es complejo: ¿hasta dónde llega la responsabilidad individual? ¿Puede un candidato desligarse completamente del capital político construido por su familia?
Para el director de Pares, la información sobre trayectorias y redes de poder es fundamental para que el votante tome decisiones con mayor claridad.
Un Congreso más confrontacional
Paradójicamente, el analista también observa avances en la dinámica institucional. El Congreso de la República de Colombia —dice— ya no actúa como un simple acompañante del Ejecutivo.
Durante el gobierno de Gustavo Petro, la oposición ha asumido un rol más activo en el control político, generando debates intensos y mayor visibilidad del Legislativo como escenario de contrapeso.
Así, el Congreso muestra dos realidades simultáneas:
- Persistencia de prácticas cuestionadas.
- Mayor protagonismo en la confrontación democrática.
Bloques fuertes y mayorías divididas
Según el análisis citado por Valencia, el próximo escenario electoral podría consolidar como fuerzas predominantes al Pacto Histórico y al Centro Democrático, con un Legislativo fragmentado en bloques de tamaño similar.
Ese equilibrio implicaría negociación constante y una oposición sólida, independientemente de quién ocupe la Casa de Nariño.
Una democracia en tensión
La advertencia final es clara: si siete de cada diez candidatos cuestionados logran una curul, el desafío contra la corrupción seguirá siendo estructural.
Para Valencia, Colombia avanza en pluralismo y debate abierto, pero aún enfrenta una tarea pendiente: mejorar la calidad ética y política de quienes ocupan los espacios de representación.
El nuevo Congreso no solo definirá reformas y mayorías. También será un termómetro sobre la disposición del electorado a castigar —o validar— trayectorias bajo la sombra del cuestionamiento.