Nuevo capítulo en la disputa entre Luis Carlos Reyes y Roy Barreras en plena carrera presidencial
La campaña presidencial suma un episodio de alto voltaje político tras las nuevas declaraciones del exdirector de la Dian y hoy aspirante a la Casa de Nariño, Luis Carlos Reyes, quien volvió a lanzar fuertes acusaciones contra el exembajador en el Reino Unido y también precandidato Roy Barreras.
El detonante de esta nueva confrontación fue la decisión de la Corte Suprema de Justicia de mantener abierta la investigación contra Barreras por presunto tráfico de influencias, mientras cerró procesos contra otros congresistas mencionados inicialmente en las denuncias presentadas por Reyes.
Las denuncias y el episodio en la Dian
Según el relato del exdirector de la Dian, los hechos se remontan a 2022, cuando ejercía como jefe de la entidad encargada de los impuestos y las aduanas del país. Reyes afirma que, en ese entonces, recibió presiones para nombrar a determinadas personas en cargos estratégicos de las direcciones de aduanas en Buenaventura y Cali, dos puntos clave en el control del comercio exterior y en la lucha contra el contrabando.
De acuerdo con su versión, al negarse a realizar esos nombramientos, habría sido objeto de amenazas directas. Reyes aseguró públicamente que Barreras lo intimidó con “partirle las piernas” si no accedía a sus solicitudes. También sostuvo que una de las hojas de vida recomendadas apareció más adelante en un allanamiento relacionado con alias “Papá Pifuto”, señalado por autoridades como uno de los principales articuladores de redes de contrabando.
El exfuncionario agregó que, tras su salida del cargo, la persona mencionada terminó siendo nombrada en la dirección de aduanas de Buenaventura, lo que, en su opinión, evidencia la gravedad de las presiones denunciadas.
Un mensaje político con destinatario claro
Más allá del ámbito judicial, Reyes aprovechó el momento para dirigirse directamente a los votantes de Barreras. Señaló que la democracia permite distintas posiciones ideológicas —de centro, izquierda o derecha—, pero insistió en que no deberían respaldarse candidaturas que, según él, estén asociadas a cuestionamientos sobre la transparencia en el manejo del Estado.
Para el hoy candidato presidencial, el control de las aduanas no es un asunto menor: representa, dijo, un punto neurálgico en la defensa de la economía nacional frente al contrabando y la evasión fiscal. Por eso, aseguró que cualquier intento de interferencia política en esos cargos debe ser examinado con rigor.
La respuesta y el frente judicial
Por su parte, Roy Barreras ha negado de manera reiterada las acusaciones. Ha señalado que los señalamientos carecen de sustento y forman parte de una estrategia política en medio de la competencia electoral. Además, anunció acciones legales por injuria y calumnia contra Reyes.
El caso ahora se mueve en dos escenarios paralelos: el judicial, donde la Corte Suprema continúa evaluando los hechos; y el político, donde ambos aspirantes buscan consolidar su narrativa ante el electorado.
Un pulso que impacta la campaña
Este enfrentamiento no solo afecta la imagen de los involucrados, sino que también instala en el debate público temas sensibles como la independencia de las entidades técnicas, la influencia política en los nombramientos y la lucha contra el contrabando.
En un contexto preelectoral marcado por la polarización, la controversia añade presión a una campaña que apenas comienza a tomar forma. Mientras la justicia avanza en sus investigaciones, la decisión final quedará en manos de los ciudadanos, quienes deberán evaluar tanto las propuestas programáticas como la trayectoria y credibilidad de quienes aspiran a dirigir el país.